Ser Product Manager (PM) es un trabajo difícil y complejo. Es por esto, que en este artículo quiero compartirles lo que he aprendido durante mi carrera profesional. Algo así como un abecé para construir productos desde cero. 


  1. Todo es tu culpa

Lo primero que le digo a los nuevos Product Managers cuando se unen a Truora es que cualquier cosa que salga mal con el producto es culpa de ellos. 


Tu responsabilidad como Product Manager varía de organización a organización pero en general debes:


  • Asegurarte de que el producto construido sea el que imaginaste
  • Darle retroalimentación constante a los ingenieros
  • Reunirte con el equipo de UI/UX para revisar el diseño y las interacciones de tu producto
  • Reunirte con soporte técnico para entender problemas que estén teniendo los clientes
  • Hacer soporte técnico con clientes para entender sus problemas
  • Reunirte con los comerciales para entender sus problemas
  • Vender el producto a clientes para entender cómo se siente venderlo
  • Revisar las métricas del producto a diario para entender qué funciona y qué no
  • Asegurarte que tengas las métricas para poder tomar decisiones
  • Hablar con el departamento de Marketing para entender qué están haciendo y guiarlos
  • Ayudar a ponerle precio a los productos
  • Priorizar y programar el trabajo para el equipo de ingeniería


Cuando al producto le va bien es gracias a un esfuerzo de todos, cuando algo sale mal con el producto es tu responsabilidad. Tú  recibes la retroalimentación, tú tomas las decisiones y tú eres el responsable.

  1. El problema

Entender el verdadero problema del cliente o usuario no es una tarea fácil y es una de las habilidades más importantes que un Product Manager debe tener.


Es común escuchar a Product Managers, vendedores o ingenieros cuando se les pregunta por el problema del cliente, decir: “el problema es que el cliente quiere…” Error!, eso no es un problema. Lo que los clientes quieren  posiblemente sea la solución que ellos creen correcta al problema que están teniendo,  aunque no necesariamente sea la mejor solución.


Al pensar sobre el problema y no sobre soluciones específicas, se abre un abanico de posibilidades más grande. Inténtalo, va a cambiar toda la organización de forma positiva.

  1. MSP (Minimum Sellable Product)

Normalmente se menciona el famoso MVP, (Minimum Viable Product) pero su definición no es muy clara y cambia de persona a persona.


Mi sugerencia es que cuando empieces un proyecto te enfoques en crear un MSP (Minimum Sellable Product), un producto mínimo que un vendedor (no técnico) pueda demostrarle a un cliente para venderlo. 


Incluso si funciona mal o no es completamente correcto, vas a poder obtener retroalimentación del cliente y del vendedor rápidamente sobre lo que funciona y lo que no. Vas a poder iterar más rápido sobre el producto y así disminuir los tiempos de desarrollo.


Enfócate en hacer un producto fácil de vender, que le resuelva un problema a los clientes.

  1. Prioridades, prioridades, prioridades

El poder de ingeniería o desarrollo siempre es un recurso escaso en toda organización, todos quisiéramos tener más para trabajar en más cosas pero nunca es suficiente.


Por lo tanto, saber administrar ese poder es muy necesario, y para eso es indispensable saber distinguir entre lo que es importante y lo que no. Priorizar correctamente es otra de las habilidades más importantes que todo Product Manager debe tener.


Si estás empezando prioriza todo lo que te ayude a llegar a un MSP más rápidamente. Si ya tienes un producto andando, habla con clientes, ingeniería, soporte, ventas, etc., para oír sus opiniones y establecer qué tareas, mejoras o cambios hacer primero.


Establece un proceso claro en tu organización para definir prioridades y así poderlo comunicar con toda la organización.

  1. Calidad

Es común escuchar en las startups que está bien sacrificar la calidad para ganar velocidad. Esto, en mi opinión, es un error que se paga muy caro. Esto solía funcionar hace años cuando la empresa era la única en el mercado y no había competencia, pero este escenario es menos frecuente porque cada vez es más fácil construir software. Hay más ingenieros y más recursos para construir software rápidamente. También es más fácil cambiarse a la competencia. Como usuario de Rappi, es fácil por ejemplo, pedir por Uber Eats si Rappi no está funcionando, y si Uber Eats funciona de maravilla seguir usándola indefinidamente.

 

En consecuencia, si la calidad de tu producto no es buena y no tienes un plan para arreglar los problemas, aún cuando logres vender el producto probablemente vas a terminar perdiendo el cliente y la confianza de todos.


Muchos Product Managers hacen pizza quemada como un MVP, la intentan vender insatisfactoriamente y su conclusión es que a la gente no le gusta la pizza.


No sacrifiques calidad sin entender exactamente cómo lo vas a pagar en el futuro, apóyate en tu CTO y en el equipo de ingeniería para entenderlo.

  1. Métricas

La forma más fácil de tomar decisiones es con métricas. Hay que asegurarse de tener medir cómo funciona tu producto y tratar de predecir qué están pensando tus usuarios o clientes.


Vuelve una rutina diaria revisar las métricas del producto, que sea una obsesión entenderlas y cuando lances actualizaciones para tu producto toma nota de cómo impactan los números.


Si no tienes ningún número, por favor, por lo que más quieras, no uses esto como una excusa para no tomar decisiones. La peor decisión que puedes tomar es dejar de tomar decisiones.

  1. Un problema, un equipo

Un buen Product Manager debe ayudar a controlar el llamado context switch (cambio de contexto) que tanto afecta el rendimiento de los ingenieros. Entre más veces cambien de tarea los ingenieros, menos productivos serán. Esto es un poco contraintuitivo, pero es lo que indican todos los estudios. Personalmente, también lo he sufrido como ingeniero.


Como Product Manager debes lograr que el equipo trabaje como uno solo, esté enfocado y no trabaje como muchos sub-equipos en múltiples problemas o sub-problemas  a la vez.


Tú y el equipo deben estar pensando en cómo solucionar el problema del cliente y llevar la solución al siguiente nivel, siempre mejorando.


Si encuentras otro problema que es tan o más grande que el que estás solucionando, es mejor que la organización cree otro equipo independiente con otro Product Manager e ingenieros. O que subcontrates otra empresa que solucione ese problema específico.

  1. Co-desarrollar

Busca un cliente o usuario, puede ser una empresa amiga, que esté dispuesto a usar o integrar tu producto y darte
retroalimentación sobre lo que funciona y lo que no. Reúnete con ellos cada semana sin falta.


Si todo funciona bien vas a tener el primer cliente para tu producto y eso es una ganancia muy grande Encontrar la primera persona o empresa que confíe en tu producto ayudará a traer más.


Sé honesto sobre si es un codesarrollo o no, a nadie le gusta que lo engañen o le vendan lo que no es.

  1. Comunicar

Crea un proceso para comunicar lo que estás pensando y lo que quieres hacer con el producto al resto de la organización.


Explica muy bien por qué lo quieres hacer, qué problema resuelve eso que quieres hacer. Apóyate en el equipo de ingeniería para comunicar cómo se va a hacer y entender en dónde vas a sacrificar calidad y cómo vas a recuperarte de eso.


Comunícale muy bien a tus clientes el problema que les estás resolviendo y dales una idea de cómo lo vas a resolver.


Una buena idea también es enviar un email a tus clientes todas las semanas comunicándoles actualizaciones sobre el producto.


Crea un proceso y un documento para comunicarle al resto de la organización lo que estás haciendo.


Algunos libros recomendados


Finalmente me gustaría dejar algunos libros que considero muy valiosos para Product Managers de cualquier nivel:


  • Inspired: How to Create Tech Products Customers Love by Marty Cagan
  • The Design of Everyday Things by Donald A. Norman 
  • The Hard Thing about Hard Things by Ben Horowitz 
  • Start With Why by Simon Sinek
  • Hooked by Nir Eyal


En resumen, ser Product Manager no es tarea fácil, te toca aprender habilidades técnicas, de mercadeo y de negocio como mínimo. Pero también se aprende mucho y es muy gratificante.