El fraude está en constante cambio. Entérese de los métodos más usados por los criminales en Latinoamérica y cómo combatirlos. 


La seguridad en los pagos es determinante para las ventas en internet y si algo caracteriza el eCommerce en latinoamèrica es su vulnerabilidad al fraude. Un estudio reciente muestra que el 83% de los mexicanos y el 73% de brasileños les preocupa el robo de identidad, (en contraste con el 51% de estadounidenses y 55% de canadienses) Y con buena razón. Estamos claramente atrasados en materia de seguridad de pagos y en cambio los criminales en nuestra región están a la vanguardia en metodologías de fraude.


Veamos algunos de los tipos de fraude que más se han utilizado últimamente en latinoamérica y España:

Carding

Los robos a las cuentas han evolucionado para volverse más sutiles, conociendo que las empresas protegen muy bien sus cuentas y que las personas están atentas a grandes movimientos en sus cuentas, algunos criminales optan por usar la información robada de tarjetas de crédito o débito para realizar compras pequeñas como suscripciones a servicios de entretenimiento, pagos de aplicaciones como Uber. Muchas veces quienes roban la información la venden posteriormente en redes sociales o en la deep web, por lo que estas pequeñas transacciones pueden proceder de cualquier lugar del mundo y son casi imposibles de rastrear. 


Este fenómeno es alarmante en Chile, donde se filtraron datos de 41.593 tarjetas de crédito y débito, afectando a 13 instituciones en junio del año pasado. Poco antes, en mayo, se clonaron 1.700 tarjetas de crédito de ocho entidades financieras. Mi recomendación es activar el servicio de notificaciones que ofrezca su banco y estar atento a que dichas notificaciones coincidan con sus movimientos.


Robo de cuenta

En Argentina, por ejemplo es muy común que los criminales usen plataformas como Mercado Libre para ponerse en contacto con los vendedores haciéndose pasar por compradores y convenciendo a su víctima de que contratará una empresa para encargarse del envío del producto para posteriormente depositar el pago directamente en la cuenta del vendedor. Para esto, el criminal requiere los datos de la cuenta del vendedor, generalmente por medio de una factura para hacerlo parecer más creíble. Es la misma víctima quien termina revelando su información. En este caso el sentido común es el mejor arma. Usar los mecanismos de pago y envío establecidos por la plataforma y no revelar la información bancaria bajo ninguna circunstancia (Lea también: Robo de cuentas).


SIM swap

Este es un método que ha tomado notoriedad en Brasil y España. En el los criminales obtienen la información de celebridades o políticos así como personas del común de quien puedan sacar algún provecho con el fin de solicitar al operador celular de la víctima un duplicado de su SIM card suplantando su identidad. Esta suplantación la realizan utilizando información compartida por las víctimas de forma pública en sus redes sociales y aprovechando la vulnerabilidad que ofrecen empresas como los operadores de telefonía validan la identidad de las personas (Lea también: Robo de identidad). 


Una vez los criminales se hacen con la SIM card duplicada, pueden interceptar información crítica de las cuentas de la víctima como las validaciones para cambiar contraseñas así como acceder a las cuentas bancarias por medio de fintechs y extraer todo el dinero.


Evitar este tipo de fraude requiere mucho cuidado con la información que compartimos en redes sociales y con nuestros contactos y estar muy atentos a las notificaciones que se envían por medio de mensajes de texto para detectar alguna irregularidad.


Tarjetas de Regalo

Este método de fraude generalmente implica relaciones a distancia ya sea por medio de plataformas como Tinder o por redes sociales. En este método de fraude, el criminal busca que la víctima se involucre sentimentalmente para posteriormente requerirles tarjetas de regalos con el pretexto de comprar regalos para fechas importantes o envíos de dinero para viajes con el pretexto de acordar un encuentro.


Evitar este tipo de fraude puede ser muy fácil o inconcebiblemente difícil dependiendo de cada persona. Ya que las relaciones sentimentales son el punto débil de todos nosotros, el simple consejo de “ser precavido” o “usar el sentido común” generalmente es insuficiente. Vale la pena ir un paso más allá y ser desconfiado especialmente de aquellas personas que quieren ir demasiado rápido.


Vivimos en un mundo que se mueve cada vez más rápido y a veces es difícil seguirle el paso. Es el caso igualmente del fraude. Cada día hay nuevas modalidades de estafas y fraudes siendo empleadas. Mientras las autoridades y nuestros sistemas de seguridad se ponen al día, lo menos que podemos hacer para estar más protegidos es conocer cómo operan los criminales y así poder evitar caer en las trampas que tienen para nosotros