Elegir profesión parecía más fácil en los años de nuestros abuelos. Las carreras más prestigiosas a perseguir eran: abogado, doctor y cura. Después de los estudios, uno se dedicaba a la practica y listo. Con el progreso y una economía más diversa, aumentó también el interés por las finanzas, y administración de empresas. Más recientemente, la carrera más “segura” es ingeniería, en particular de sistemas, que cuenta con un desempleo por debajo del 1% a nivel mundial. Ahora no es solo importante la carrera que uno estudia, sino que tipo de trabajo y en qué compañía hacerlo. 

Gracias al crecimiento de LatAm en actividad económica, las opciones se han ampliado aún más. Se puede trabajar en empresas tradicionales como Ecopetrol, Bancolombia, multinacionales farmacéuticas, banca de inversión, consultoras como McKinsey o Bain & Co., también en empresas de tecnología grandes como Google o Uber. O se puede trabajar en el exterior en una ONG. 

En la última década he entrevistado y reclutado más de 500 universitarios recién egresados, en Colombia, Brasil, México, Nueva York y San Francisco. Puedo decir con conocimiento de causa, que cuando los muchachos se gradúan de la universidad no tienen la más remota idea de qué hacer. 

Más aún, las decisiones de dónde aplicar o trabajar son supremamente arbitrarias: “Todos dicen que esa es la más prestigiosa.” “En la entrevista fueron muy amables.” “Mis amigos fueron allá.” “Mi papá me recomendó que trabaje ahí.” “Esta es la que más paga.” “El profe dijo que estaban reclutando.” Mi favorita: “Envié la hoja de vida y me llamaron.”

Una nueva forma de iniciar carreras

Uno de esos paths de carrera es trabajar en emprendimientos. Esta es una opción absolutamente nueva, especialmente en Colombia. En los últimos 5 años se han creado más de 10 mil trabajos en startups – sí, 10 mil. La gran mayoría de amigos, padres, compañeros y profesores no tienen una claridad de los beneficios y riesgos de trabajar en Frubana vs. Telefónica porque el sector no ha cumplido varios ciclos.  

Hay un test fácil para saber qué tanto conoces de este tipo de carrera. Si tu hijo/amigo te dice “voy a trabajar haciendo user-acquisition con performance marketing en redes y un poquito de orgánico.” Y sientes que te está hablando en chino, no estás calificado para recomendar o no trabajar en startups.  

A continuación comparo paths de 3 personas

  1. Consultor de Big 3 – McKinsey /Bain/BCG
  2. Fast Growing Startup
  3. Multinacional tradicional

Empiezo por la conclusión: 

Si quieres recomendarle a tu hija que trabaje en alguna parte y no tienes información, la segura es recomendarle que trabaje en una consultora Big 3 (Mckinsey, Bain, bcg). 

Con eso, tus preocupaciones por la vida profesional de tu hija pueden ser cosa del pasado. 

La oportunidad es increíble: las consultoras, tienen un programa de analista donde los revientan trabajando muy duro por 2-3 años, viendo proyectos en múltiples sectores y países, trabajando de la mano con excelentes mentores y profesionales. Reciben feedback constante que los obliga a tratar de ser mejores todo el tiempo. Aprenden a enfrentar problemas de manera estructurada. A mi juicio cada año de consultoría vale por 3 de industria. Cuentan con una red poderosa de exalumnos, y son lo más parecido a la élite del mundo de negocios. Lo mejor: desarrollan una ética de trabajo tan alta que por el resto de su vida cualquier trabajo que hagan, por pesado o intenso que sea, les va a parecer más bien fácil.

Disclaimer: las siguientes son observaciones habiendo contratado ~50 consultores/banqueros en la última década. 

Ahora, no todo es perfecto: por la carga de trabajo, no exagero cuando digo que no los vas a poder ver por 2 años, el nivel de estrés emocional es alto, y hay temporadas muy duras y lágrimas así no lo reconozcan. Lo más peligroso: la personalidad les cambia un poco. Aunque no todos, muchos se vuelven impacientes, un poco ‘entitled’ y egocéntricos (más egocéntricos que antes). El downside del feedback constante es que puede generar inseguridades que los perseguirán toda su carrera. Mis amigos de McKinsey leen esto con risa nerviosa de seguro. 

Cabe aclarar que entrar es muy difícil, en 2020 estas empresas contratarán no más de 100 egresados en todo el país. Haciendo un balance de todo lo bueno y poco malo, consultoría en Big 3 es la segura. 

La evidencia más contundente: he conocido cientos de consultores/banqueros (mi hermano y yo incluidos) que se quejaron mucho de su trabajo y por momentos les dio durísimo. Pero jamás he conocido un ex-consultor que se arrepienta de haberlo hecho, ni uno solo. 

Pasemos ahora a trabajar en una empresa tradicional 

Estos tienen los pros que conocemos todos. Buenas prácticas laborales, una marca reconocida, bastante estabilidad si la empresa va bien. Es un buen lugar para tener un trabajo porque cuando uno solo sabe lo que aprendió en la universidad descubre cómo funciona el mundo. El work-life-balance es razonable, no se trabaja fines de semana ni noches usualmente. Existe un plan claro de progresión, uno sabe quién es el jefe, y su jefe y su jefe, y ver hacia dónde podría ir la carrera. Si se cuenta con la fortuna de tener un buen manager, se aprende bastante y se logra satisfacción personal. 

Hay dos contras, aunque menores, son considerables. 

La política: A medida que vas subiendo en la empresa, el camino al éxito pasa por la política. Es ingenuo pensar que con ‘trabajar duro’ uno crece, de hecho la carrera en una multinacional depende más de las jefes que de uno. Ellas son quienes deciden qué nuevos retos o responsabilidades puedes tomar y te recomiendan para promociones. 

El ritmo es lento: Una multinacional que crece de un año al otro sus ventas 10% la saca del estadio. De la misma manera, se está expuesto a menos problemas, se aprende pero despacio. La vida no es una carrera, pero profesionalmente si uno puede aprender mas y mas rapido, por que no hacerlo?

 

Recomendación, esto es mejor que trabajar en empresa pública, pero de los caminos más buscados actualmente; es bueno, pero es el menos atractivo. 

Iniciar una carrera en startups es interesante

Impacto: Michael Seibel, presidente de la aceleradora YCombinator explico muy bien la razón número uno para trabajar en un startup. Si uno quiere trabajar duro y crecer, tiene la línea más directa al impacto. 

Trabajando en Pfizer, serás uno de 50 mil empleados. Eso significa que tu impacto en la empresa es ~1/50mil. Si trabajas durísimo, será 3/50 mil? Si trabajas en un startup de 10 personas tu esfuerzo será literalmente 1/10. 10% de lo que logre el startup es en promedio tu responsabilidad o tu ‘culpa’.

Esa sensación, y realidad de impacto, es intoxicante. Pasar en una semana de “creemos esta funcionalidad”, a verla lanzada, o “trabajemos con este cliente”, a verlo en vivo es una de las mayores satisfacciones. 

Siguiendo la línea de crecimiento como referente, si un startup crece 100%, 200% o 300% en doce meses (cifras normales para un startup en expansión) todo lo que sucede dentro de ella cambia de manera dramática. Lo que hacen sus empleados hace 3 meses es distinto, y lo volverá a ser en 3 meses. Este crecimiento genera mas y mas oportunidades. Las startups pequeñas no son políticas, porque hay muchos más problemas y cosas que hacer que personas. La estructura jerárquica es muy plana. Si alguien quiere ‘ponerse la 10’ y aprender de marketing, alianzas, blogs, facturación, contratación, lo que sea, lo más probable es que no haya nadie contratado o experto. No se pide permiso, se pide perdón. Hay pocas cosas que producen tanta satisfacción a un fundador de startup que cuando alguien del equipo dice “vi este problema, le di vueltas el fin de semana, implemente la solución y parece que funcionó, mañana les cuento si hay que mejorarlo” ¡Qué maravilla! 

Los beneficios del path de carrera  aquí son distintos

  • Impacto: ven exactamente los resultados de lo que hacen. 
  • Expertos en ejecución: la necesidad de crecer todo el tiempo, obliga a aprender a priorizar, Volverse eficiente y moverse muy rápido.
  • Responsabilidades: si quieren hacer algo, pueden y sin pedir permiso
  • Aprendizaje: Se aprenden más que en cualquier otra parte. Se enfrentan a problemas nuevos todo el tiempo, y nadie sabe como hacerlos, entonces aprenden a resolverlos ellos mismo. 
  • Flexibilidad: conocen muchas áreas y roles en corto tiempo


Lo negativo:

  • El work-life balance es peor o no existe. Es mejor que consultoría/banca pero es pesado
  • Hay incertidumbre laboral, el startup se puede quebrar rápidamente. 
  • Estrés es alto porque no hay donde esconderse. Si no vas 1 mes a tu trabajo en una multinacional no pasa nada. Si no trabajas 2 días en un startup todo se cae pedazos y no se avanza
  • El plan de carrera no es claro: así como pueden crecer mucho con el negocio, es muy probable que estén en el mercado buscando trabajo próximamente.
  • Por las presiones de resultados, El aprendizaje sucede haciendo las tareas ellos mismos. El lado negativos es que en pocas ocasiones hay mentoría formal de mejores prácticas.


Recomendación final

Si tu hija tiene ofertas de consultoría/banca – esa es la segura. Si tuviera hijas, esto es lo que les recomendaría (a menos que quieran empezar un negocio, eso es mejor todavía). 

Si está decidiendo entre una buena startup y la ruta tradicional, startup es en muchas ocasiones la mejor opción. Ahí tiene el mayor potencial de crecimiento, personal y profesional. 

Sin demeritar el trabajo de compaَñias grandes, va a aprender más skills, más rápido, y se volverá autosuficiente, sabrá ejecutar, priorizar, resolver problemas pragmáticamente y desarrollará resiliencia. Estas son habilidades que le servirán en su vida cuando tenga 25, 30, 40 y 70 años de edad. 

Además es una decisión de carrera defensiva. El mundo está cambiando rápidamente, y el rol que va a desempeñar en 10 o 15 años posiblemente todavía no existe. Performance Marketing,  Product Manager o Data Scientist, son algunos de los roles más necesarios en la industria hoy. En latam estos roles son adoptados primero por los startups. Tiene un chance literalmente de estar trabajando en la ‘carrera del futuro’. 


Ella como adulta, tomará sus decisiones por sí misma, pero si te sueñas con que ella llegue a ser CEO y te preocupa que si no arranca en una multinacional no va a llegar, recomiendale que busque la forma de volverse Product Manager en un startup. 

En las palabras del último estudio de McKinsey “Las empresas con mayores desempeños en diversas industrias dividen su capital a partes iguales entre transformación de su negocio core y generación de nuevos negocios al estilo de startups. Sin embargo, muy pocas han logrado convertir conceptos innovadores en las máquinas de crecimiento de billones de dólares de la manera como las startups lo hacen.”

Esos consultores son muy inteligentes, y si ellos recomiendan ir a startups, algo de razón deben tener.