La segunda semana de diciembre de 2019 realizamos nuestra primera versión de Growth Week, una competencia al estilo Hackathon, donde en una semana, todos los empleados de Truora participamos en el diseño y construcción de iniciativas de crecimiento para negocio. Las reglas? Ninguna. Teníamos total libertad. Podíamos publicar cualquier tipo de información en redes sociales, pagar ads, modificar la página web de la compañía, construir un nuevo app, grabar videos. Todo valía. 


"La semana de Growth"... siete días de total expectativa y opiniones encontradas, algunos a favor, otros con dudas, pero en general, todos ansiosos de empezar la competencia. El paso a paso: escoger un equipo, definir una idea, ejecutarla en una semana y lo más importante, medirla. Solo de esta forma podríamos analizar la magnitud del impacto.


Todo nos despertaba muchas emociones pues sabíamos que se venían momentos de estrés y tensión. Escoger el equipo se dio de manera rápida y fácil para la mayoría. Definir la idea (en nuestro caso) también. Sabíamos que queríamos generar un impacto masivo, a escala y en corto tiempo, razón por la cual decidimos impulsar nuestra idea por medio del marketing viral.

 

Fuimos reinventando y puliendo nuestra estrategia a los largo de la semana. Tuvimos reuniones diarias en las cuales discutimos sus pros y contras, cada quien desde una perspectiva muy personal basada en sus experiencias. Después de cada reunión decíamos, "nos vamos a ganar ese viaje", para aumenta el compromiso y las ganas. 


Definimos como target principal a madres de familia y su connotación de seguridad, respaldo, calidez, confianza. El producto que seleccionamos como objeto de nuestra estrategia fue el de validación de antecedentes o background checks. Una vez tuvimos esas dos cosas claras, pensamos en diferentes use cases con base a preguntas frecuentes que las madres normalmente se hacen y con las que se podían sentir identificadas. El objetivo: promover entre ellas el uso de nuestra herramienta y darla a conocer.


Nuestra primera frustración durante el reto fue que no teníamos diseñadores en nuestro equipo. Sí teníamos sensibilidad artística pero cero capacidad de ejecución. Sin embargo, eso no iba a frenarnos así que conseguimos sacar tres piezas publicitarias adelante. Ante la necesidad de ejecución, descubrimos que teníamos habilidades escondidas de publicistas. 


Un momento en donde nos metimos en un gran lío, fue cuando decidimos hacer otro landing page para medir con exactitud nuestra estrategia. Ahí vivimos de primera mano el “Webflow War". Quisimos hacer cambios visuales a la página de Truora al mismo tiempo que otros miembros del equipo. Fue un baile en el que unos hacían cambios mientras otros los deshacían. 


Durante esta semana, también movimos toda nuestra red de contactos, y pedimos favores a amigos, tíos, primos, ex novios, ex compañeros, etc. para poder amplificar nuestros mensajes.  Y aunque algunas cosas dieron resultado, también nos topamos con alguno obstáculos. Por ejemplo, para divulgar nuestra campaña en Facebook, no previmos que para entrar a el 90% de grupos de interés, necesitábamos autorización. Logramos conseguir algunos abiertos y pedirle a gente que ya estaba en algunos grupos para que difundiera el mensaje. 


Igualmente, hablamos con distintas personas dentro de la compañía. Hablamos con marketing (Verónica), con UX (Felipe), diseño (Laura), CEO (Daniel),  y con varios compañeros para que nos dieran su feedback. Fue un trabajo conjunto que reforzó lazos de amistad. 

 

Sin duda, el ejercicio fue muy interesante y los resultados bastante gratificantes. A pesar de unas cuantas frustraciones, fueron más las ganas de aprender y de sacar adelante nuestro trabajo. Y aunque no ganamos, fue una experiencia muy valiosa y lo que logramos nos llena de mucho orgullo. El tráfico a nuestra página web aumentó y conseguimos generar awareness para la marca Truora y nuestro producto de validación de antecedentes. 


Los números y aprendizajes son claros. Se puede generar impacto en poco tiempo, con los recursos disponible y un buen equipo. No vemos la hora de que llegue Growth Week 2.0.